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No tenerla nos priva de una riqueza y embrutece a la humanidad

[Entrevista a Pilar Aguilar por Isabel Díaz Marín]

Pilar Aguilar durante la 30ª Muestra de Cine y Mujeres de Pamplona
Pilar Aguilar durante la 30ª Muestra de Cine y Mujeres de Pamplona

Tanto por lo que sabe como por la pasión con que lo cuenta es un auténtico placer hablar con Pilar. Lo hace fácil, y deja meridianamente claro que este asunto del cine debe ser cosa de todas. Si faltamos pierde la sociedad en su conjunto. Y si estamos, solo contadas por ellos, perpetuamos la desigualdad de la forma más sutil y sibilina.

De lo necesario de su trabajo y sus reflexiones no hay duda. Y así es como nos lo cuenta empezando por el mismo principio de la historia,  la propiedad de la mirada en el cine actual.

Tú hablas del cine, la ficción audiovisual “otro género de mirada”, ¿qué mirada es la que tenemos ahora?

La mirada está acaparada por la mirada masculina. De hecho como dice Jutta Brückner que es una directora alemana muy interesante, para empezar hay que definir las cosas que se miran porque vivimos en una realidad compleja y tú puedes mirar una cosa u otra, todo no se ve, siempre tenemos como un visillo. Y cuando la mirada es fundamentalmente masculina, como dice  el análisis feminista  clásico el dueño de la mirada es el varón y la mujer es la cosa a mirada.

Esto no es una especulación, es que si tu dices ¿quién hace cine y quién protagoniza el cine? Y como mínimo en un 80% y muchas veces, en el cine que normalmente se difunde el 90% son directores y es mirada masculina.

Cuando analizas estas películas te das cuenta de que ellos son los que viven la historia, que además la historias que viven son historias muy ligadas a la cultura masculina. Que por ejemplo, los conflictos se resuelven a base de tortas o de violencia, y que las mujeres aparecen en tanto en cuanto forman parte de otra historia, la masculina. Cuando ellos tienen que vivir su historia de amor, entonces aparece ella. Ahora mismo es una opción masiva, la mirada masculina, y falta la otra mirada. Es una mirada sesgada, y mi teoría es que no es solamente una cuestión de justicia, es una cuestión que nos embrutece a toda la humanidad. Nos está privando de una riqueza y nos está deformando. No nos está ayudando a elaborar los elementos que por otra parte ya hay en la sociedad igualitarios.

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Una huelga de transportes en el estado francés ha impedido a ultimísima hora que pudiéramos proyectar “For Those Who Can Tell No Tales” de Jasmila Zbanic, la película programada para la jornada del jueves 12 de junio. Afortunadamente, como Golem distribuyó “Grbavica”, el primer largometraje de esta directora bosnia, premiado con el oso de oro del Festival de Cine de Berlín en 2006, hemos podido sustituirla.

Para presentarla hemos contado con la presencia de Mila Ramos Jurado. Ella se trasladó a Bosnia en plena guerra como reportera, su experiencia allí le marcó tanto que decidió pasar del periodismo al activismo. En 1994 funda la ONG “Mujeres en Zona de Conflicto”. Ha trabajado en Palestina, Marruecos, Mali, Colombia, Perú, Mauritania, República Democrática del Congo abordando la violencia de género desde el acompañamiento y, sobre todo, lo que sucede con las mujeres en los conflictos armados. También ha publicado poemarios. Considera la escritura como una forma de supervivencia.

[Entrevista por Itziar Ziga]

Mila Ramos

¿Qué significa “Grbavica”?

Grbavica” es un barrio de Sarajevo que fue ocupado por el ejercito serbio a finales del 91 y los paramilitares. En este barrio hubo violaciones masivas de mujeres. La directora vivía muy cerca de este barrio y cuando estalla la guerra tenía 18 años. Ella escuchaba desde su casa como las mujeres estaban siendo violadas. En el 92 las Mujeres de Negro que eran croatas, serbias y musulmanas se unieron superando el conflicto para decir al mundo que las estaban violando. La comunidad internacional permaneció impasible. Esta película es un ejercicio de amor, de lo que queda después de la violencia, del amor de una madre. En un momento la protagonista exclama que hacía mucho tiempo que no contemplaba la belleza. Es una película conmovedora, hace llorar cosa que es absolutamente saludable pero, sobre todo, hace reflexionar.

La denuncia de las mujeres bosnias sobre las violaciones masivas a las que estaban siendo sometidas en la guerra conmocionó al mundo, durante un instante…

La protagonista es una de tantísimas mujeres todavía sin cuantificar violadas durante la guerra de Bosnia. Hay 20.000 expedientes acumulados en el tribunal de La Haya esperando a ser resueltos aunque las organizaciones de derechos humanos calculan que son unas 40.000 las que en algún momento dijeron que habían sido violadas. Nunca sabremos realmente cuantas fueron porque las violaciones de guerra son una estrategia para debilitar al enemigo y convierten los cuerpos de las mujeres en campos de batalla. Estas mujeres soportan el silencio pero sobre todo soportan la impunidad porque no hay ni justicia ni reparación para ellas. Y además cargan con la vergüenza, en el caso de la protagonista, de tener que decirle a su hija que es fruto de una violación. No ha habido ni una paz justa ni una reconciliación.

Después de la guerra esas miles de mujeres que fueron violentadas tienen que batallar por sobrevivir y tratar de olvidar.

En la película queda también muy bien reflejado el papel de los hombres en la guerra. No los demoniza a todos como a violadores, también hay hombres que quieren tirar para adelante pero que viven condicionados por la sombra de la guerra. Y otros hombres que van a hacer cualquier cosa por buscarse la vida, sin escrúpulos, al fin y al cabo en la guerra ya se vulneraron todos los límites. Una de las compañeras de Esma es una chica ucraniana, a partir del 96 Bosnia se convierte en una plataforma de mujeres provenientes de las antiguas repúblicas soviéticas que llegaron con un contrato para trabajar en hostelería y que acabaron ejerciendo la prostitución. También refleja la situación de la gente joven, como la hija de Esma que de pronto descubre que su vida no es lo que era y no solamente porque sea fruto de una violación. Muchas veces las madres han tenido que contar historias porque no pueden contar otra cosa, para que el odio no se transmita, para que los niños y las niñas no crezcan en ese odio. Después de una guerra cualquiera tiene armas. Hay jóvenes que nacieron durante la guerra y lo único que han conocido es el conflicto y la resaca de ese conflicto. No hay normalidad y ahora mismo la situación económica es muy complicada allí.

A partir de las violaciones masivas de guerra en Bosnia, las Naciones Unidas aprobaron la resolución 13/25, ¿en qué se ha avanzado?

Durante la guerra hubo un hotel que se convirtió en un prostíbulo, se obligaba a las mujeres a prostituirse, eran esclavas sexuales y además se les torturaba. Si en Bosnia se calcula que 40.000 mujeres fueron violadas, en Ruanda en 1994 lo fueron 500.000. La película habla sobre todo de la impunidad. En el año 2000, se aprobó la resolución 13/25 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre mujer, paz y seguridad. Es un hito muy importante para la lucha por los derechos de las mujeres que se lo debemos al movimiento feminista. Por primera vez en la Historia las mujeres no aparecen como víctimas sino como actoras importantes en los procesos de construcción de la paz. Esta resolución puede resumirse en cuatro puntos: las mujeres y las niñas son sujetos de protección, las organizaciones de mujeres se tienen que fortalecer en su empoderamiento porque son ellas las que están en condiciones óptimas para luchar en favor de la erradicación de la violencia contra las mujeres, el enfoque de género tiene que estar presente en todos los cuerpos de seguridad, en todas las ONG, en todos los informes, los crímenes cometidos contra las mujeres son crímenes de guerra.

A día de hoy catorce años después en ningún conflicto abierto se ha aplicado la resolución 13/25. Además, cuando el estado español realiza los informes sobre la resolución 13/25 entiende la seguridad desde un punto de vista policial-militar, de ninguna manera entiende la seguridad como la seguridad humana. La seguridad es mucho más que ser protegidas por las fuerzas de seguridad que muchas veces lo mejor que hacen es no protegernos. No entiende la seguridad como la ausencia de violencia estructural, eso que las feministas llamamos la paz positiva, la paz es mucho más que la ausencia de guerra. Y cuando hablo de feminismo hablo de pensamiento feminista que no es patrimonio sólo de las mujeres, es de las mujeres y de los hombres, de todos aquellos que entiendan que la justicia pasa por la justicia de género. El crimen que con mayor frecuencia se comete y el que mayores cotas de impunidad goza es la violencia cometida contra las mujeres.

¿Qué papel juegan los grupos de mujeres como el que vemos reflejado en la película?

En todas las ciudades y pueblos de Bosnia hay asociaciones de mujeres que nacieron durante la guerra, hay cadenas de mujer a mujer en las que se ayudan entre ellas. Nosotras empezamos a trabajar en Bosnia en el 94 para ayudar a mujeres víctimas de la violencia sexual en los campos de concentración. Teníamos un programa de reinserción socio-laboral porque si las mujeres no tienen independencia económica es muy difícil que puedan tirar para adelante. Antes de eso, mi paso por Bosnia fue como corresponsal de guerra freelance y lo que yo aprendí allí sobre todo fue el trabajo con las mujeres. Muchísimas mujeres me han contado sus historias terribles para que yo las cuente.

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Entrevista a Miren Aranguren, feminista vasca, en la actualidad analiza la presencia de las mujeres y el feminismo en el punk y el hardcore y organiza en Zarautz el festival Mefsst!, y a Nagore García, psicóloga social, ha realizado la investigación “Des/armando la escena: narrativas de género y punk” y toca el bajo en la banda feminista Vértigo. Ambas han sido invitadas por la Muestra para comentar la película The punk singer, de Sini Anderson.

[Entrevista por Itziar Ziga]

Miren Aranguren y Nagore García

Para las que no conozcan bandas como Bikini Kill o Le Tigre y no hayan visto la película, ¿quién es Kathleen Hanna?

Miren Aranguren: Kathleen Hanna es sobre todo una activista feminista. Desde que toma conciencia hacia los 18 años en la universidad sobre los abusos sexuales, la violencia sexista, la utilización del cuerpo de las mujeres y empieza a plasmar su denuncia en diferentes expresiones artísticas como la creación de un centro de arte feminista, performances, pasarelas. Su primera banda fue Bikini Kill, fundada en 1991 en Olympia (Washington), era una banda de punk feminista y ella era la cantante, la que daba la cara con una actitud muy macarra y transgresora. Es una banda que genera un discurso político no sólo en las letras, también en los fanzines que realizan y en los planfletos que repartían en sus conciertos. Participan en el desarrollo de la tercera ola del feminismo, del feminismo radical. Con otras mujeres involucradas en el punk feminista deciden impulsar el movimiento Riot Grrrl. No sólo les interesaba lo que pasaba en el punk, sino también qué pasaba con los cuerpos de las mujeres, con su sexualidad, con los ataques que sufren. Practicaban la filosofía del do it yourself, o háztelo tú misma. Después de Bikini Kill sacó un disco creado por ella sola en su habitación llamado “Julie Ruin” y más tarde fundó la banda Le Tigre, siempre en su línea feminista radical.

Nagore García: Este documental recoge muy bien todo el recorrido de Kathleen Hanna y retrata muy bien la máxima feminista de “lo personal es político” y también las luchas de aquellas mujeres por crear su propio lugar dentro de un espacio que era masculino. Tira mucho de material de archivo intercalado con entrevistas. La directora estuvo entrevistando a Hanna durante año y medio. La película revela para muchas fans la razón por la que Hanna dejó Le Tigre en el 2005.

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Entrevista a Ohiane López, de la Asamblea por el Derecho al Aborto, y a Elisa Sesma, ginecóloga de Andraize, invitadas para la proyección de Yo aborto, tú abortas, todxs callamos, de Carolina Reynoso

[Entrevista por Itziar Ziga]

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Ohiane López es de la Asamblea por el Derecho al Aborto de Nafarroa.

Elisa Sesma es una ginecóloga con más de tres décadas de experiencia trabajando tanto en la sanidad pública como en Andraize, programa de atención para la salud sexual de las mujeres impulsado por el movimiento feminista en Iruñea desde 1978. En 1985 el gobierno del PSOE despenalizada (casi) por primera vez en la historia española el aborto, al menos en tres supuestos. En 1987 el grupo de ultraderecha Acción Familiar denunciaba a Elisa Sesma, Mari Cruz Landa y Pablo Sánchez Valverde por haber practicado un aborto legal. Aunque fueron absueltas en 1990, la presión de estos grupos cercanos al Opus Dei y el juicio paralelo fueron atroces. Como consecuencia de esta campaña, las mujeres no han podido abortar legalmente en la sanidad pública navarra desde entonces.

La Muestra Internacional de Cine y Mujeres de Iruñea ha querido contar con la presencia de estas representantes de dos generaciones de feministas implicadas en nuestra salud sexual y reproductiva y en nuestro derecho a decidir para presentar el documental de la argentina Carolina Reynoso Yo aborto, tú abortas, todxs callamos.

Ohiane López comienza contextualizando la situación legal en Argentina. “El documental está ambientado en Argentina en un momento importante en la campaña por el derecho a un aborto legal, gratuito y seguro. El aborto en Argentina está tipificado en el Código Penal como delito contra la vida, sólo se contemplan cuatro supuestos en los que el aborto no estaría perseguido: riesgo para la vida de la mujer, riesgo para la salud de la mujer, embarazo por violación y embarazo por violación de una mujer discapacitada. Aún y todo, en estos casos tampoco los abortos tienen porque ser legales ya que el personal sanitario tiene que pedir una autorización judicial que es muy difícil de conseguir por el coste económico y todo se complica al tratarse de un proceso que tiene su prisa. Por lo tanto, en Argentina las mujeres pobres serán las que más difícil lo tengan para abortar y las que abortarán en peores condiciones, muchas veces en casa, peligrando su salud y su vida. Estas leyes discriminan a las mujeres por su capacidad económica y sociocultural. En los países donde existen leyes más restrictivas se da una mayor tasa no ya sólo de abortos clandestinos, sino de abortos en general. Sólo las políticas de educación sexual reducen los abortos porque reducen los embarazos no deseados.

Elisa Sesma aporta datos sobre la situación mundial. “La legalización del aborto trata de solucionar un problema de salud para las mujeres y de justicia social. La ONU alerta sobre que alrededor de 300.000 mujeres fallecen cada año por causas relacionadas con la maternidad, no sólo por abortos sino también por partos en malas condiciones o por problemas de salud durante el embarazo. Otro dato: en los países donde el aborto es ilegal, el aborto es precisamente la primera causa de mortalidad entre las mujeres gestantes. Por otra parte, el número de abortos en el mundo no disminuye porque sean ilegales, al revés. Los abortos clandestinos aumentan el riesgo para la salud de las mujeres. El 1999 de los 50 millones de abortos que habían al año en el mundo, el 40% se realizaban en malas condiciones, y estos casos coincidían con los países donde el aborto estaba restringido”.

Para Ohiane López, Yo aborto, tú abortas, todxs callamos es “un documental interesante y muy cercano, protagonizado por ocho mujeres entre las que está la propia directora. Todas ellas realizan un outing, es decir, hacen público que han abortado en primera persona. Cada una explica sus razones, sus intimidades. La cámara hace un recorrido a través de sus historias, de sus genealogías femeninas, se enmarcan dentro del feminismo, de los procesos comunitarios. El aborto suele tratarse de una manera oscura, sórdida, dramática y sobre todo traumática y estigmatizada, pero en este documental está tratado con una naturalidad a la que no estamos acostumbradas y que permite avanzar en el debate. Una de ellas dice que las mujeres valemos más por madres que por mujeres. El sistema a través del estigma diferencia muy bien a la buena mujer de la mala. Este documental desdramatiza el aborto, muchas de ellas tienen una pareja estable y deciden abortar por diferentes razones, ninguna puede acogerse a los supuestos legales en Argentina. Para ellas el aborto es una liberación y el drama sería no poder abortar en condiciones dignas, seguras y gratuitas. Todas las mujeres en la película abortan porque quieren y podrían acogerse de estar aquí al supuesto que contempla la reforma del 2010 por el que cualquier mujer puede abortar a voluntad dentro de las primeras catorce semanas. Una de las amenazas del anteproyecto del gobierno actual con Gallardón a la cabeza convertiría los abortos de las ocho protagonistas en ilegales también aquí. El documental tiene cierto formato de taller en el que se van desmontando falsos mitos sobre el aborto y es muy útil como material para trabajar en la educación sexual, cosa que no reduce su calidad artística y su acierto técnico.

Elisa Sesma considera que “esta película trata de visibilizar el aborto, de romper el silencio y la ocultación. Por mi experiencia profesional sé que el aborto se produce, pero luego se calla. La directora trata de humanizar el aborto, de ponerle rostro. Reivindica el derecho a elegir, a elegir ser madre y a elegir no ser madre, el derecho a las dos cosas. Siempre se nos dice que el aborto es un accidente y no un ejercicio de la libre elección de las mujeres. Propone que se regule el aborto para conseguir que se realice en condiciones sanitarias óptimas para evitar la muerte de las mujeres. Denuncia la injusticia social que supone que el aborto sea ilegal porque las mujeres empobrecidas tienen mayor riesgo de morir porque tienen que recurrir a abortar de manera más inadecuada poniendo en riesgo su salud. Denuncia también el negocio millonario del aborto ilegal.

La película refleja muy bien la importancia de las redes feministas que, a pesar de leyes muy restrictivas, acompañan a las mujeres en su decisión de abortar. Como estamos reviviendo aquí, desde que el gobierno de Rajoy hizo público que iba a restringir el derecho al aborto, el movimiento feminista se ha rearmado para defender la autonomía corporal de las mujeres.

Ohiane López: El documental visibiliza organizaciones como el Socorro Rosa, Consejerías de Aborto Popular que funcionan en diferentes puntos de Argentina como aquí entre el 77 y el 85 la campaña “Aborto aquí, ni en Londres ni en París”. El sistema intenta controlarnos pero las mujeres tenemos capacidad para organizarnos y hacer frente a esas situaciones de manera autónoma. Ellas hacen un ejercicio político a través de su cuerpo. La política represiva pasa por el cuerpo, pero también la resistencia de las mujeres. Haciendo un símil con el movimiento de lesbianas hablan del orgullo de abortar y del deseo de abortar.

En América Latina se habla mucho del aborto farmacológico, ¿se está practicando también aquí?

Ohiane López: En la película se habla del Misoprostol, un medicamento que provoca contracciones en el útero que hasta la misma OMS incluye dentro de la guía que publicó en 2003 para abortar sin riesgos, sobre todo en lugares donde la interrupción del embarazo no es legal. Nosotras siempre hemos reclamado que el aborto farmacológico debería dispensarse en los Centros de Atención a la Mujer y, sobre todo, en la sanidad pública. En Nafarroa se están realizando los abortos farmacológicos que contempla la ley hasta la séptima semana de embarazo en la clínica privada de Ansoain, donde se derivan los abortos legales. En un principio que no se realizasen abortos en la sanidad pública en Nafarroa tenía que ver con la objeción de conciencia del personal sanitario y con la presión del Opus, pero actualmente tiene que ver más con las políticas neoliberales de privatización de los servicios públicos. La propia Cámara de Comptos del Parlamento de Navarra afirma que derivar los abortos legales a una clínica privada es el doble de caro que si se realizasen en la sanidad pública. Y reconoce que los derechos sexuales y reproductivos están mejor garantizados en la red pública. También es evidente que las mujeres no serían increpadas si salieran de abortar de centros públicos.

Todxs callamos, ¿cuántos abortos se calcula que se producen en Navarra al año?

Unos mil.

Se sospecha que van a tratar de aprobar la ley regresiva de Gallardón aprovechando el despiste veraniego…

Ohiane López: Ahora mismo estamos a tope contestando al anteproyecto de ley. Nosotras no sabemos qué va a pasar, la información que tenemos es la que sale en los medios. Parece que el tema está ahora paralizado aunque sí que es probable que traten de aprobarla cuando estemos más desmovilizadas, en verano. Estaremos ahí para contestar como lo estamos haciendo ahora

Elisa Sesma: La película detalla que en Argentina se practican medio millón de abortos anuales y hay cien mujeres que mueren al año. Las cifras aquí antes de la legislación del 85 eran igual de dramáticas, incluso más. A las que tenemos algunos años y alguna cana esta película nos remueve porque plantea situaciones que creemos aquí superadas pero que si se aprueba finalmente la ley de Gallardón, volverán a ser vigentes.

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ENTREVISTA A ELENA HERNÁNDEZ CORROCHANO, INVITADA PARA LA PROYECCIÓN DE ROCK THE CASBAH

[Entrevista por Itziar Ziga]

Elena Hernández Corrochano

Para comentar la segunda película proyectada en la Muestra, Rock the Casbah de la marroquí Laila Marrakchi, hemos contado con la presencia de Elena Hernández Corrochano, Doctora en Antropología y autora de libros como Mujeres y familia en Marruecos modernizado. La invitada comienza hablando de Tánger, la ciudad en la que nació y donde transcurre la película:

La gente suele pensar que Tánger perteneció al protectorado español pero no es verdad. Tánger es una ciudad de Marruecos con una idiosincrasia muy particular, a partir de 1925 y del Tratado de Algeciras se convierte en ciudad internacional. Tánger en determinadas épocas ha tenido más población cristiana y hebrea que musulmana. Hay tangerinos que recuerdan cómo allí se celebraban todas las fiestas religiosas, la Navidad, las fiestas hebreas y el Ramadán. Era muy cosmopolita y también muy moderna. Yo tengo fotos de mi madre que ya tiene 77 años en shorts y fumando, cosa que era impensable cuando volvía a España entonces. Había un mercado donde se vendían todas las ropas de los rodajes del cine americano, mi madre llevaba aquellos vestidos. La gente decía que era tangerina, independientemente de cual fuera su pasaporte. Tánger fue una ciudad muy odiada por Hassan II por ese mismo motivo. Mohamed VI le tiene mucho más cariño.

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ENTREVISTA A BEATRIZ SANCHÍS, DIRECTORA DE TODOS ESTÁN MUERTOS

[Entrevista por Itziar Ziga]

Beatriz Sanchís en los cines Golem

La 28 Muestra Internacional de Cine y Mujeres de Iruñea ha arrancado hoy 5 de junio con la ópera prima de Beatriz Sanchís, Todos están muertos. La directora valenciana llega con el Premio Especial del Jurado y el de Mejor Actriz (para Elena Anaya) bajo el brazo. He decidido intercalar mis preguntas con otras que le ha hecho la entregada audiencia esta mañana en los cines Golem a Beatriz Sanchis.

¿Cuál es el origen de Todos están muertos? ¿De dónde te viene esta necesidad de mirar de cara a la muerte?

Esta película nace de una experiencia personal que tuve siendo muy joven, cuando murió un amigo mío muy cercano. Para mí supuso un shock muy grande. Creo que cuando somos pequeños y adolescentes se nos intenta proteger de la muerte, para mí la muerte no existía, no tenía cabida en mi vida. Y de repente entró por la puerta grande y yo no estaba preparada para afrontarlo. Me apetecía contar que la muerte está ahí, que forma parte de la vida. Yo no me pude despedir de mi amigo y empecé a elucubrar una fábula en la que tú te pudieras despedir de alguien. Me gusta mucho jugar con los contrarios, la película se llama Todos están muertos y al final es un camino hacia la vida, habla de fantasmas, de muertos en vida como Lupe y también de muertos que vuelven a la vida.

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Entrevista a Fina Birulés en 27 Muestra Internacional de Cine y Mujeres de Pamplona. Presentación de la película Hannah Arent de Margarethe Von Trotta (Alemania, 2012).

Fina Birulés. Profesora de Filosofía y coordinadora el Seminario “Filosofía y Género” en la Universidad de Barcelona. Traductora, autora de numerosos ensayos y editora de volúmenes colectivos sobre el pensamiento de Hannah Arendt.

[Entrevista y foto por María Castejón Leorza]

Acabamos de ver la película Hannah Arendt de Margarethe von Trotta. La propia cineasta reconoce que llevar al cine la figura de Arendt al cine fue una idea descabellada. Desde su punto de vista de estudiosa de Arendt, ¿qué hay de real en la película? ¿cómo construye el discurso histórico?

Creo que von Trotta tuvo inicialmente la idea de hacer una película que abarcara toda la vida de Hannah Arendt, luego se dio cuenta de la dificultad de su primera idea, puesto que también quería tratar de transmitir algo del pensamiento de Arendt . De hecho, los «ejercicios de pensamiento político» de esta teórica de la política, parten del supuesto de que el pensamiento nace de la experiencia viva, de los acontecimientos, a los cuales debe mantenerse vinculado por ser éstos los únicos indicadores para poder orientarse. Ello significa que sus reflexiones arrancan de la experiencia de los hechos derivados del surgimiento de los totalitarismos y, a partir de ahí, exploró las posibilidades del pensar y de la comprensión desde la convicción de que esos hechos dejaron una dramática estela en la que no quedaba más remedio que leer la heterogeneidad entre las viejas herramientas conceptuales y la experiencia política del siglo XX.

De modo que Arendt no proporciona algo semejante a un modelo teórico cómodo que permita dar cuenta de cualquier hecho con el que nos veamos confrontadas: su pensar es una muestra de lo que significa encarar directamente el acontecimiento y tratar de comprenderlo en su especificidad. Todo ello complicaba mucho el primer proyecto de von Trotta; posiblemente por eso decidió circunscribir su biopic a unos años concretos, 1961-1964 y al informe sobre el juicio de Eichmann. En la película se reconstruye muy bien el contexto del juicio –a mi modo de ver, es un acierto que las imágenes de Eichmann sean las reales- y el contexto intelectual y de los amigos de Arendt está bastante bien trazado, aunque tiene algo de hagiográfico.

¿Cómo influyó en el pensamiento de Arendt el hecho de cubrir el juicio de Adolf Eichmann?

El hecho de haber asistido al juicio, de haber realizado el informe y del escándalo que generó, creo que le generó personalmente mucho dolor a causa de cómo reaccionaron algunos amigos suyos, pero por lo que respecta a su pensamiento  diría que se pueden percibir sus efectos en el hecho de que poco después escribió, como contribución a la controversia desatada, un importante artículo titulado “Verdad y política” y posteriormente siguió formulándose la pregunta de si la capacidad humana de pensar tiene algo que ver con nuestra capacidad de distinguir el bien y el mal o de decir “si” o “no” a la abyección

La película no destaca el hecho de que Arendt fuera una mujer en un mundo de hombres. Sin duda su figura es una excepcionalidad en este sentido. ¿Cómo lo vivió la filósofa?

Posiblemente la película lo refleja en la agria conversación en la que uno de los personajes dice: «¿Quién se cree que es? ¿Aristóteles?», palabras que realmente fueron pronunciadas por William Philips. A nadie se le hubiera ocurrido este tipo de exabrupto de tratarse de un hombre, quizás se le hubiera ocurrido otro, pero no éste. En la correspondencia de Arendt se aprecia lo farragoso que le resultaba lo que en su pregunta ha caracterizado como ser “una mujer en un mundo de hombres”, pero en su vida pública y académica jamás aceptó ser una mujer excepcional, pues sabía bien que aceptar ser considerada una excepción, significa aceptar también la regla de la que se es excepción…

La película muestra una serie de secundarios como Lotte Kohler, Mary McCarthy o el propio Heidegger que tienen una importancia vital en la vida de Hannah, y son de origen germano y norteamericano. Se aportan pequeñas referencias, ¿quiénes fueron estas personas en la vida de Arendt?

En la película aparece Mary McCarthy, novelista -autora de libros tan conocidos como Memorias de una joven católica o El grupo- y amiga de Arendt desde 1944 hasta la muerte de la primera. A menudo se responsabilizó de revisar el inglés de sus escritos, como puede leerse en la correspondencia que mantuvieron y que esta publicada con el título de Entre amigas. Lotte Kohler, otra de las integrantes de la “tribu” de amigos de Hannah Arendt, era una experta en literatura alemana que había emigrado a los EEUU en 1955 y que fue su asistente y ayudante en la edición de algunos de sus manuscritos así como albacea testamentaria de su obra tras la muerte de Mary McCarthy,  antes de fallecer (marzo 2011) proporcionó materiales para la película de von Trotta.

Dos acontecimientos en los años veinte marcaron profundamente el pensamiento político de Hannah Arendt. Al primero de ellos lo denominó el «shock filosófico»—la filosofía de la existencia de Jaspers y de Heidegger— y, al segundo, el «shock de la realidad» —la consolidación del movimiento nacionalsocialista en Alemania. Arendt, de joven, mantuvo una relación sentimental con Heidegger, un pensador al que siempre consideró un filósofo genuino, incluso uno de los grandes filósofos del siglo xx. Pero en la medida en que Heidegger jamás quiso dar explicación alguna acerca de su adhesión al partido nazi y su aceptación del rectorado de la Universidad de Friburgo, para Arendt, desde el punto de vista político, su vida, podría entenderse en términos de una lección sobre cómo el pensar puro puede llegar a ser indistinguible de la máxima ausencia de pensamiento o, lo que es lo mismo, sobre cómo el juicio moral o político puede desaparecer tanto a causa del pensamiento extraordinario como por la total ausencia de pensamiento

La película muestra cómo Arendt  tras el impacto de la publicación de “Un estudio sobre la banalidad del mal” (1961) tiene mayor comprensión hacia sus postura. ¿Únicamente las personas que no vivieron de forma directa el horror nazi eran capaces de asumirlo?

En este punto habría que ser bastante cauta, Arendt sólo hace una descripción de un sujeto: Eichmann; le impresiona como  gente como él, que se caracteriza por la mediocridad y la  ausencia de intención malvada, pueden dar lugar a grandes crímenes. Arendt quería comprender y no sólo lamentar con dolor lo ocurrido. Hay que decir que la película da algunas pistas del uso que el estado de Israel hizo del secuestro de Eichmann y de su juicio así como de por qué Alemania no pidió su extradición

Ha comentado en la presentación de la película que resulta muy difícil ser harentiano o harentiana, pero que su pensamiento es útil para pensar fuera de los tópicos. ¿Cuáles son los ejes del pensamiento de Arendt en este sentido? ¿cuáles siguen siendo actuales para interpretar la realidad?

Ella sólo quiere comprender los acontecimientos que le tocó vivir y lo hace con una notable independencia de pensamiento y apelando a recursos de tipo diverso. Una de las características de les reflexiones de esta teórica de la política es un cierto talante, por así decirlo, socrático: confrontada a experiencias o a problemas, Hannah Arendt siempre nos sorprende proyectando el foco allí donde no mirábamos y nos ofrece una perspectiva inesperada. Además, sus consideraciones  nunca nos obligan al asentimiento sino que nos abren espacios nuevos para  pensar y repensar.  La experiencia del vacío del poder de las palabras y los sobresaltos del mundo le exigió alejarse de la simplificación y buscar esforzadamente nuevas herramientas de comprensión. Rasgos de su  modo de acercarse a los problemas que le tocó vivir son un fuerte realismo político y ningún espacio para el fatalismo ni para la ingenuidad; Arendt nos invita a no ceder al catastrofismo, recordando que la extrema desesperanza tiene tal certeza de sí que ninguna experiencia la hace tambalear. De ahí que en tiempos de oscuridad apostara por la confianza en el carácter natal de los humanos, por la capacidad de hacer aparecer lo imprevisto, por el milagro de la acción.

Hacia el final de su vida Arendt comentó: “desearía decir que cuanto he hecho y he escrito es provisional. Considero que todo pensamiento –el modo en que yo me lo he permitido es quizás un poco desmesurado, extravagante- tiene la reserva de ser experimental”; pero, a estas palabras, habría que añadir que su pensamiento es también inseparable de lo que denominó el “hábito de estar a solas consigo misma”. Esto es lo que permite ser responsable, tomar parte en la determinación del propio destino y apostar a favor de que los “seres humanos hablen entre sí aunque el Diluvio se abata sobre ellos”.