“Varda by Agnès”, una clase magistral de cine

16 jun

[Entrevista a Begoña Del Teso por Isabel Díaz Marín]

“Pues vamos a hablar sobre los gatos de Agnès, se ha hablado menos de los gatos de Agnès que de otras cosas de La Varda, así que vamos a hablar de su pasión por los gatos”. Así empieza mi charla con Begoña Del Teso, cuando le digo que se ha dicho tanto de Agnès Varda que no sé si sabré qué preguntarle. Pero en realidad, no hacen demasiada falta las preguntas, para Begoña hablar de cine es fácil y tiene claro qué  decir sobre el cine de Agnès Varda.

No sabía de su pasión por los gatos…

¡Joder!- se sorprende-, pues en todas sus películas hay gatos, el logo de su productora Ciné-Tamaris desde hace 60 años es un gato, su última instalación artística es la tumba de uno de sus gatos. Es imprescindible amar los gatos para amar a Agnès Vardà (risas)

Varda decía que “El sentido del humor es la elegancia de la desesperación”, a ti esto ¿qué te sugiere?

Bueno, que es una frase redonda y que siempre queda muy bien hablar con frases redondas (risas). El humor es defensa, es arma y muchas veces tapa desesperaciones, estoy completamente de acuerdo. Y precisamento por eso es por me da cierto recelo la imagen que se está creando de Agnès. No en ámbitos como esta Muestra, pero sí en general.
Mucha gente la está descubriendo ahora, y eso está genial, siempre es buen momento. Pero la están descubriendo con una imagen muy ñoña, como la abuelita simpática que hace cine.

Begoña Del Teso en el coloquio

Begoña Del Teso en el coloquio

Yo creo que sí hay una Agnès desesperada, triste, melancólica, una Agnès Varda que ha vivido mucho, una Agnès asustada por sus 90 años. Se está vendiendo una imagen de ella en la que no se analiza el dolor, o la melancolía que puede haber en sus películas.Su amor por la playa, por ejemplo, el mar es siempre algo melancólico. Es algo que duele, porque no permanece. El otro día leí a Michael Tournier que decía que uno de los miedos de Agnès era que el mar no sabe envejecer. Y  que cada ola era como si fuera la primera ola del Universo. Eso unido a que el final de “Caras y Lugares” sea que quieren desaparecer en una tormenta de arena en la orilla del mar, me sugiere muchas cosas sobre la desesperación y el humor y me agrada la idea de recuperar una Varda desesperada.

Ella, habla un poco de la idea del sufrimiento, y de cómo utiliza el montaje para equilibrar las películas. Que no sean dolorosas y que no culpabilicen.

De la idea del montaje a mí me interesa mucho la Varda cineasta, la técnica. Creo que lo que más me gusta de esta “Varda by Agnès” es la pasión de cineasta, el oficio.La Varda que habla de los 13 travellings de “Sin techo ni ley”. A mí me apasiona el montaje porque es donde realmente se hace una película.

¿Equilibrar? puede ser que un equilibrio entre la desesperación y el humor.Porque al fin y al cabo todos sus personajes son gente marginal en el borde de todas las sociedades. Eso posiblemente, sea un equilibrio humano, pero también el equilibrio de que sin montaje no hay película.

cartel de la película Varda by Agnès

Cartel promocional de la pelicula

También se ha hablado mucho de todas sus facetas o sus momentos como creadora: fotógrafa, cineasta, artista visual. No sin que ella se quejase de que parecía que nunca era grande en ninguna de esas áreas ¿En tu opinión gran cineasta?

Yo creo que tiene un conjunto de películas impresionante. Pero qué es ser gran cineasta, ¿lo era Demy  por “Los paraguras de Cherburgo”?

Es una cineasta. Una mujer que ha aprendido el oficio a pie de cámara, fascinada por la técnica y por los aparatos que crean la imagen y es una mujer que se reinventa. No creo que ser fotógrafa, cineasta y artista visual, como le gustaba decir a ella, sea malo. Además es mejor escaparse de las clasificaciones. Primero fue fotógrafa, después descubre las  cámaras cinematográficas. Y por último, cuando había tenido el gran fracaso con De Niro y Deneuve aparecen las cámaras digitales y le salvan el oficio. Así que, qué bien que no la puedan clasificar, mejor. Si  estuviera clasificada dirían que es una cineasta de la Nouvelle Vague, pero como ha sobrevivido a todos ellos, pues resulta que ya no es una cineasta de la Nouvelle Vague, es una cineasta  de hasta ayer mismo.

Se enfatiza mucho en su empeño en mezclar géneros, ¿se trata de eso o de una libertad creadora absoluta?

Se dice mucho que estuvo ensombrecida por los hombres de la Nouvelle Vague pero acaso fue maravilloso, porque así hizo lo que le dió la gana. Sin ningún miedo.

Además su trabajo muchas veces viene desde ese sentido de la observación. Es decir vive 60 años en el mismo barrio, pues lo graba. O de un sentido muy práctico, como su “Cleo de 5 a 7″. Por una cuestión de dinero, debe ser una película barata, no puede haber muchos escenarios ni decorados, así que la filmó en una casa de un amigo. Que la casa tiene diez escalones, pues filmo los diez escalones. Tiene ese sentido de practicidad que se nos achaca a las mujeres. Mientras Demy y todos los demás estaban haciendo locuras, ella cogía la cámara y filmaba en su calle.

De “Varda by Agnès” ¿con qué nos quedamos?

Aparte de los gatos, imprescindibles en la filmografía de Agnès -retoma su broma inicial- hoy en el coloquio han dicho que es una clase magistral de vida. A mí me gusta como una clase magistral de cine. Me encanta notar la emoción cuando la fundación Cartier, le consigue un helicóptero para hacer un plano aéreo. La sientes emocionada como tiene que estarlo una verdadera profesional.
“Varda by Agnès” es una declaración de principios éticos, por supuesto, pero insisto, es sobre todo una clase magistral de cine.

Agnès Varda es para Begoña sobretodo una profesional, y lejos de ver a la “abuelita del cine” ve a la mujer vitalista y activa que seguía rodando a sus 90 años. Tal vez de eso se trate precisamente ser una cineasta.

 

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