El amor romántico ha muerto

16 jun

[Entrevista a Ariadna Relea por Isabel Díaz Marín]

Partiendo de esta tesis nace “Singled (Out)”, señaladas, pero también únicas. Ariadna Relea nos cuenta cómo y por qué deciden hacer un documental que levantan a fuerza de creer en una historia que debía ser contada y en el mensaje político que lanza.

Empezamos hablando de la voz de las expertas, de cómo llega por ejemplo Eva Illouz a este proyecto.

Buscábamos una voz potente que le diera una estructura. Teníamos muy claro lo que queríamos decir, que el amor romántico ha muerto y que el amor moderno crea este tipo de relaciones nuevas.
Estábamos ya montando, cuando leímos su libro y vimos qué eso era lo que estábamos contando. Le escribimos un mail. Lo leyó, le encantó el proyecto y nos citó en su casa. Así que ese mismo día cogimos un vuelo y nos fuimos a Jerusalem, la entrevistamos y nos volvimos.

El título es ya muy significativo,  singled out significa  ”Señaladas” hacéis un juego  también con la palabra single…

sí y con el out, de estar fuera.

Foto Ariadna Relea

Ariadna Relea junto al cartel de “Singled (Out)”

¿Un poco arriesgado?


Sí lo es, pero fíjate que  en inglés singled out también es único, porque es algo que destaca, que está fuera de la norma. Así, que tiene esa doble vertiente de señalado y único. Recuerdo que TV3 nos pedía una traducción y no podíamos, porque no la hay. No se puede traducir por Solteras, va más allá de esto.
Surgió leyendo un artículo de una feminista americana que habla sobre singled out. Y nos agarramos mucho a este concepto porque engloba todo lo que queríamos contar. Que estamos señaladas y fuera de la norma, pero también somos únicas, somos diferentes. Y también poner ese out entre paréntesis, porque ¿out para quién? ¿quién dice que tú estás fuera? ¿quién lo marca? y se trata de entender esto.

Cualquiera que se haya acercado al feminismo ha acabado comprendiendo cuánto daño hizo Disney, a pesar de que lo tengamos claro ¿Sigue siendo esto de no tener pareja algo de lo que más nos cuesta?

Creo que sí, que aún está en la química de nuestro cuerpo esta historia que siempre nos han contado. Desde un punto de vista más teórico, más de activismo entiendes que la narrativa es ésta y que tú no congenias. Pero aunque estés empoderada yo lo he hablado con Mariona y otras mujeres y piensas  que  esto a mí no me va a pasar. Y cuando detectas que sí, que te pasa, ahí es donde hay que empezar a trabajar.

 ¿ Hay que buscar por qué se tiene aún ese pequeño deseo, de dónde viene ?

Sí, Creo que viene mucho de esa búsqueda de la felicidad fuera de una, hemos pasado muchos años con la misma narrativa, esa en la que la felicidad es a través del otro o la otra. Es muy difícil luchar contra esto porque es la manera en que nos cuentan las historias, y entonces solo podemos mirar hacia dentro y decir no, esto no me resuena.

Esta alianza patriarcado-capital, tiene mucho que  ver con este discurso ¿qué espacio de poder quieren proteger tanto? ¿Por qué somos tan peligrosas las mujeres solas?

Porque tenemos mucho más poder. Si la mujer se empodera y se libera es imparable y es mucho más poderosa. No es un tema de que seamos mejor que ellos. No, se trata de otro tipo de poder. El problema es que estamos en la sociedad del miedo, y  da miedo de hasta dónde puede llegar la mujer si la dejas muy suelta.

Es la separación del otro, y lo que no estamos entendiendo es que el poder de la mujer puede ser muy complementario al del hombre. Lo que pasa que si nunca le damos ese poder no lo vamos a comprobar.

Como decía una feminista que entrevisté hace poco habría habido muchas menos guerras si hubieran gobernado mujeres porque entendemos el mundo desde otra perspectiva. Nosotras somos creadoras, no aniquilamos. Aunque haya muchas mujeres que gobiernan y hayan adoptado el modelo masculino. El modelo de la mujer es crear, cooperar, juntar no el de la separación. Se ve que la mujer empoderada da miedo, lo vemos en cualquier país donde la mujer empieza a sacar la cabeza, rápidamente vienen creando leyes, y en nombre de cualquier religión intentan controlarla.

Contáis que el patriarcado no tiene nacionalidad, y que éste tema es muy universal ¿Por qué buscáis voces en esos lugares concretamente?
Queríamos hacer un recorrido casi gráfico desde Australia hasta España. Y nos interesaba mucho el modelo occidental de Australia, E.E.U.U., Inglaterra, el modelo más latino que es el de España y el modelo asiático. Y nos interesaba mucho la ciudad de Estambul, más que el país, porque es el modelo de pérdida de libertades.

Cada ciudad nos daba un tema distinto. Por ejemplo, hablar de la maternidad aquí en España es relevante porque es uno de los países donde más inseminaciones artificiales se hacen, donde más clínicas hay, donde hay todo un turismo de la inseminación. También el tema de la familia, aquí es relevante, por ponerlo en datos, la gente de nuestra generación, la nacida en 1975 más o menos, el 33% no será madre, no solo por la soltería, sino por la crisis económica hubo,  y la inestabilidad laboral. Es un tema candente aquí. Y buscamos directamente una mujer que quisiera ser madre soltera.

Cartel "Singled (Out)"

Cartel “Singled (Out)”

En China nos interesaba mucho esa doble rasante: por un lado la presión tan bestia del gobierno, que las llama las mujeres sobrantes y por otro lado esa realidad de que las mujeres chinas no encuentran un igual, porque los hombre siguen buscando esa mujer más tradicional.
Y Australia, tenía el tema de la citas online que está muy arraigado desde hace años. Es un país donde una de cada dos personas está en internet. Es una sociedad poco abierta a la socialización en los bares y las distancias son muy grandes, y llegamos a  este tema de cómo encontrar pareja en internet que es otro mercado.

En general era establecer cómo el estigma puede ser con luces de neón como en Turquía, donde el propio presidente Erdogán les llama media mujer, o en China. O como en  España o  Australia deonde se plantea que todo está bien porque la mujer se ha liberado. El estigma existe exactamente igual pero está más subyacente. A  veces cuando la historia está tan interiorizada por todos y todas, el enemigo no es tan claro y a quién atacas. Se trataba de reflexionar un poco sobre eso.

El proyecto desde que lo pensáis Mariona y tú ¿cómo os lo planteáis? ¿qué puertas tocáis y cuáles se abren?

¡Pocas! – risas- muchas cerradas, muchos noes. Mariona y yo empezamos a hablar de este tema: cómo puede ser que nos preocupe esto , de dónde viene el deseo de tener pareja ¿viene de una?, ¿viene de la sociedad?. Ese pensar que has tenido en éxito en diferentes cosas pero en esa no y no sabes por qué es. Y entonces decidimos hacer el documental.
Empezamos en plan guerrilla  como se suele decir, grabando entrevistas con demógrafos, etc. Tenemos millones de descartes. Hicimos un pequeño teaser y arrancamos con una productora pero nos estancamos un poco  porque no conseguía dinero.En España financiar un documental es de lo más complicado que hay. Hay mucho talento y nada de industria.

Nos costó muchísimo encontrar financiación, la encontramos casi al final. Fue el momento en que entró TV3 y a partir de ahí buscamos una cooproducción en Turquía porque nos interesaba mucho tener un equipo local que nos ayudara a contar la historia.  Y finalmente cuando Euroimages entró en el proyecto pudimos pedir una ayuda en el gobierno catalán. Esto ocurrió en el tercer año del proyecto, hasta entonces fue puramente pico y pala entre Mariona y yo, durante todo nuestro tiempo libre y trabajando para vivir.

Eso es mucha motivación,¿ por qué teníais tan claro esta apuesta?

Pues era una apuesta doble. Queríamos hacer algo juntas, porque ya habíamos coincidido en otros trabajos y además era muy importante ser dos. Porque a veces llega un momento en el que una deja de creer. Hubo un año que casi no nos movimos, y era muy importante que cuando una bajaba la otra tiraba. Y el empujón real se lo dimos cuando yo consigo ir a Australia a vivir y ahí, las dos juntas, planteamos los viajes a Turquía y a China para encontrar las historias, etc. Pero los tres primeros años fueron difíciles y muy irregulares, con periodos de mucha intenstidad pero también con parones, esperando respuestas de financiación.

¿ qué valoración haces de la acogida del documental ?, presentado por ejemplo en la Seminci.

Hacemos una valoración positiva pero sobre todo, por el impacto que tiene en el público. No ha tenido un superrecorrido en festivales mayoritarios, sí en la Seminci que es donde empezamos. Pero ha sido un poco sorprendente la tibieza con que se ha recibido en el resto, así lo ve nuestro agente de ventas. En cambio sí ha tenido bastante recorrido en televisiones de fuera, en países muy dispares desde Hong Kong, Polonia, Japón, Colombia…
La reflexión que yo hago es que el tema es incómodo. Y además es una fórmula un poco complicada, porque en los festivales apuestan más por el documental de creación que por  el documental de tesis. Es decir, si por ejemplo hubiéramos eliminados a las expertas, pero nosotras considerábamos que las necesitábamos para darle estructura a la historia.
Estamos muy contentas porque hemos hecho muchos pases, llevamos un año y pico moviéndolo y siempre se ha llenado y la respuesta ha sido brutal. También ha tenido una respuesta genial en redes, y cuando hicimos la campaña de  crowdfunding salimos en todos los medios, lo que no deja de ser curioso, no estamos en los festivales pero sí en los medios. Vemos que hay un interés por hablar del tema.

Tratáis un tema que cada vez se está  extendiendo más  entre hombre y mujeres, ese modelo de la persona sola o los modelos de   relación  diferentes y desde ahí interesa.  Pero es un documental que solo podían hacer dos mujeres feministas,  ¿hay mensaje político?

Sí claro que lo hay, y es incómodo. Al final lo que ves es que quien toma las decisiones son hombres, en televisiones, en festivales, en mercados… Tú ves a la mujer, te sientas con una programadora, pero al final quien tiene la última palabra es un hombre.  A veces en algún pase hemos tenido alguna picabaralla , como decimos en Cataluña,con algún hombre. A mí me encanta que hablen. Si no están de acuerdo con lo que ven que lo digan. Porque esto es lo interesante,  que no es un documental de mujeres para mujeres. Es un documental hecho por dos mujeres que habla del estigma de la mujer, que en este caso es más fuerte que el del hombre. Para que nos entendamos todos, porque si entiendo qué te está pasando a ti, puedo entender qué me pasa a mi.

La temática de la mujer es recurrente en tus trabajos, lo buscas o simplemente fluye  por tu propia sensibilidad.


De una manera casi automática cuando hay una historia me interesa más ver el punto de vista de la mujer, los temas tienen más capas cuando los miras desde ahí. Y en segundo lugar, porque me parece importante dar voz a la mujer, porque sus historias no se han contado tanto. No dar  voz para victimizar sino para empoderar.
No es que no queramos al hombre en la conversación, sino que ahora toca. Es nuestro momento de hablar.

Este documental abre un montón de temas, grandes temazos. ¿Os plateáis seguir tirando de alguno de esos hilos?

Sí, por qué no. Me interés bastante la cuestión de las relaciones y de cómo se entiende el amor. Creo que estamos equivocados, que el capitalismo nos ha hecho tener una individualización y una relación de separación muy bestia. Y me gustaría ahondar más en cómo relacionarnos más desde el amor, no romántico, sino casi, desde el amor al prójimo y de cómo relacionarnos desde la libertad.
Revisar también este concepto del amor líquido. Éste en el que ya no aguantamos nada, ni en las parejas, ni en la familia, ni en el trabajo…
Estamos en la separación, y sería bueno buscar historias que nos recuerden que no estamos solos.

Para acabar recomiéndanos un par de documentales.
“Serás hombre” , Isabel  de Ocampo
“Motherhood”

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