Mary Shelley, la escritora invisibilizada

18 jun

[Entrevista a Carmen Velasco por Isabel Díaz Marín]

“Frankestein” es un personaje fundamental del imaginario colectivo, no así su autora Mary Shelley. Carmen Velasco no se cansa de insistir en la importancia de reivindicar a esta escritora, a la que considera casi un “milagro” por la calidad de su obra a una edad tan temprana.

¿Crees que Mary Shelley es una autora que debería leerse en los colegios?
Sí, sin duda y contundentemente sí.
Porque “Frankestein” es un libro fundamental de la Literatura Universal, Mary Shelley con Frankestein y después también con “El Primer Hombre”. Sí creo que se debe leer esa obra y conocer un poco también su contextualización.

Implica esto ¿qué haría  falta una revisión en materia de género sobre los Programas de Literatura?
Totalmente, en concreto, hay una asignatura en Bachillerato que se llama Literatura Universal que estuvo en 2º de bachillerato, en la selectividad, que después quitaron y la han vuelto a poner en 1º; y los manuales que yo he consultado ni siquiera mencionan a Mary Shelley. Por supuesto, está su marido Percy Shelley y otros muchísimo menos importantes.

Carmen Velasco

¿Es una autora absolutamente invisibilizada ?

Sí, y fundamental que se visibilice. Por eso me ha encantado que pongan esta película de la que podemos tener una visión mejor o peor  pero me parece una reivindicación estupenda. Yo llevo diciendo que hay que reividicarla desde hace mucho tiempo, incluso en mis clases de traducción, utilizo fragmentos de la obra. Este año es el 200 aniversario de la publicación de “Frankestein”, y yo insisto en la necesidad de conocerla. Se han hecho nuevos estudios sobre la obra, y todavía tiene que sacar muchísimo.

Sobre la visión que plantea Haifaa Al-Mansour en su película ¿Era Marye Shelley una mujer tan fuerte y tan independiente como la presenta la película?
Fíjate, que yo creo que no la presenta tan independiente, y éste es el conflicto que yo veo, con ese final que lo que hace es como dar marcha atrás y reconfigurar todo lo que ha dicho anteriormente. [...] Ella era una mujer compleja, pero no creo que fuera del tipo que lo acepta todo por amor. Me parece muy bien que Shelley no se apropie de la obra, pero también es verdad que creo que no se puede aplaudir ese final.

El referente de la madre está muy presente pero según la película el padre también juega un papel fundamental, y es quien más la invita a buscar “su propia voz”, cuyo producto final es “Frankestein” ¿esto fue así realmente?

Los estudios dicen que ella odiaba a su padre, aunque él era un intelectual importante y finalmente apoyó “Frankestein” pero ella lo odiaba. Quizá tenía esa especie de conflicto, ¿no? un complejo de Electra. Pero no, no me consta que esa relación fuera así. Esto es otra licencia. Hay algo en lo masculino que rodeaba a Mary Shelley a lo que parece que la directora le quiere dar mucha importancia. No la veo, tan fiel, pero bueno es un punto de vista. Marye Shelley se puede ver de muchas maneras.

Tal vez el mayor rasgo de valentía y de independencia lo encontramos cuando ella decide romper con todo y se anima a escribir y pelea por la publicación,  ¿crees que se puede establecer un paralelismo con la directora, rodeada también de condiciones especialmente complicadas para poder crear?

Quizá sí, a través de Marye Shelley ella habla un poco de sí misma. Pero bueno ella dice que busca el empoderamiento, a lo mejor la mirada que pone en las figuras masculinas creo que les da una importancia que tal vez no tuvieron, tal vez es tomarse demasiada libertad. Sin embargo hay otras situaciones que no refleja como  la relación de creación conjunta entre Shelley y ella, y que creo que esa relación entre escritores es normal. Porque realmente el planteamiento que se hace en la película sobre la creación de la obra es realmente una visión muy romántica.

Carmen Velasco durante el coloquio

A pesar de que ella tiene 18 años cuando la escribe y de que es una primera obra, ¿se puede considerar “Frakestein” como una obra de madurez?

Totalmente. Y es raro, es realmente una cosa insólita. También Rimbaud  fue un poeta genial a los 18 años y después lo dejó todo. Es insólito realmente que una chica de 18 años escriba una obra de este tipo. Pero es insólito por un lado, pero por otro lado ella era una mujer que desde muy pequeña había leído mucho. En ella se concitaron muchos elementos. Era muy culta, [...] y la época fue muy importante también. Ella leyó mucho a Rousseau, ella consideraba que el ser humano era bueno pero la sociedad lo hacía malo. Había leído mucho sobre ciencia, y también le influyó mucho la revolución francesa, todo lo que ocurrió le pareció un horror. La modernidad le parecía un horror  y ella tenía una disposición negativa, “Frankestein” es esto y por eso la han considerado conservadora. Que desde un punto de vista puede considerarse así porque lo que dice es que el producto del horror de la ciencia es un monstruo, y además la sociedad que lo crea no asume que lo ha creado, lo quiere destruir y al final, nos destruimos todos. Eso es lo que viene a decir Frankestein, y también muchas otras cosas más pero eso lo dice también y ella lo consiguió. Y es una obra de madurez, y por eso ha impregnado tanto, independientemente de que el cine ha hecho también su papel porque esta obra es muy icónica.

Como escritora, ¿qué valoración harías de la situación de las mujeres en el momento actual de la literatura, cómo las trata la industria?  ¿y a qué te suena el término “literatura de mujeres”?

Creo que ahora tenemos un nivel de igualdad, a las escritoras se les publica. Yo rehuyo totalmente de lo que es escritura femenina porque toda la vida ha habido mujeres que han escrito, ahí está Virginia Woolf o tantísimas mujeres que escriben y no escriben literatura de mujeres. No participo de ese mundo que se quiere imponer como nuestra propia voz.
Creo que esa etiqueta vende cada vez menos, entre la gente joven por ejemplo, es como algo que ha quedado antiguo. Sí es verdad que las editoriales están introduciendo mucho a las mujeres, tal vez porque es como la cuota que hay que cumplir.
Yo estaba de acuerdo en un tiempo con la discriminación positiva pero ahora creo que ahora ya no tiene sentido. Por lo que estoy viendo en la práctica no me gusta cómo se están comportando mis compañeras de género en la literatura. No me gusta cómo están gestionando las editoriales. Se escriben  libros ad hoc porque ahora está de moda lo de la “voz femenina”. Y eso no sé si aporta gran cosa o es una mentira muy grande que al final se va a volver contra nosotras.

Deja un comentario

Comentario

No se compartirá
Opcional