El cine puede ser “una mirada que desafíe lo convencional para aportar una crítica social”

28 jun

[Entrevista a Vanina Vázquez por Isabel Díaz Marín]

Trapé dice que quería hablar sobre la decepción, la particular que habita en este grupo de amigos, pero es inevitable ver rasgos de ese desencanto generacional. Si en parte, es un “fracaso compartido”, en tu opinión ¿Qué les impide  reconocerse en ese momento y poner en común lo difícil que es la vida?
Quizás se lo impide el ideal que tienen del grupo que han sido. Cada quién desde su momento particular enfrenta un momento de cambio vital en sus vidas. Entre las historias aparece la maternidad, las transformaciones e inestabilidad en el empleo o el amor que se acaba.
Este encuentro en Berlín representa una vuelta a un momento de la vida dónde las cosas sucedían de otra manera y con todo el porvenir, con un futuro prometedor. En cambio, el presente se muestra con todo su peso, el tiempo no es infinito, las decisiones suponen caminos y el contexto es adverso a pesar de lo que te ha prometido la sociedad si estudiabas.

Vanina Vázquez
Las amistades tienen tiempos y no siempre son posibles para toda la vida, como los amores. Este grupo parece no haber dado cuenta del tiempo que pasó hasta que se encuentran y el punto del fracaso es algo que no desean compartir. En este presente se ven en las diferencias, lo que no los une. Quizás con suerte en algún personaje queda el afecto que los unió pasado, pero no es seguro que lo sea en todos.
Además, el grupo me muestra todo lo que soñaron 20 años atrás y no será ya posible, y muchas veces queremos vivir de espaldas a estas cuestiones que vivimos como frustraciones.
Son las mujeres de esta peli también un buen ejemplo de su generación: ¿profesional independiente y desempleada? Pareciera que el mercado de trabajo no tiene mucho espacio para ellas…
Quizás son ejemplo de cosas que cuesta que cambien. La maternidad es presentada en la película como un momento de movilización interna importante dónde se actualiza algo de un amor que no ha podido ser. Muy lejos de estar centrada en la criatura, nuestra protagonista se hace preguntas sobre el amor, sobre su identidad y sobre su actual pareja.
La situación que presenta la película es profesional independiente, precaria y madre. Todo esto lejos de fluir en la vida de esta mujer se presenta como complejo y muy alejado del ideal de maternidad que sostiene la sociedad.

Vanina
Según Elena Trapé el hecho de que la ESCAC esté “produciendo”  a un gran número de realizadoras, se debe a que eliminan el factor Hombre-Mujer de los proyectos y a que pedagógicamente, enseñan a rodar, rodando ¿Cómo experta en género, que opinión te merece esto?
El factor hombre-mujer es necesario conocerlo y abordarlo en la complejidad que las discriminaciones tienen.
Medidas neutras en el abordaje del acceso a los recursos en el área que sea, se han mostrado contrarias a modificar las discriminaciones que se producen en los entornos de trabajo, creación, etc.
Es necesario detectar si se producen esas discriminaciones y tomar medidas que corrijan las cuestiones que pueden afectar a los proyectos y condicionar su desarrollo desde el punto de vista de género.
Se empieza a hablar de unas ciertas características comunes en el discurso narrativo de estas realizadoras, que básicamente apuntaría a pocos artificios y mucha verdad ¿Nos encanta lo de crear “escuelas” y “voces en femenino” o es posible que exista una forma de contar que diferencia a las mujeres?
No me gusta pensar en esencialismos. No considero que por el hecho de ser mujeres tengamos una esencia que nos permita narrar la realidad desde otro punto de vista.
Ahora si llamamos “mirada o voces en femenino” a una posición que interroga la realidad, que abre el punto de vista a personajes fuera de los estereotipos sociales y propone una crítica a la o el espectador, creo que podemos pensar que mujeres y hombres pueden aproximarse a la misma.
Se trata de una mirada que incorpore la complejidad del mundo, la diversidad de personas y la complejidad moral a las que nos enfrentamos en lo cotidiano. Una mirada que desafíe lo convencional para aportar una crítica social.
Y por último, nos quejamos permanentemente de lo “alienadas” que vivimos, de la desinformación que produce el exceso de información y de las muchas mentiras que nos cuentan, pero ¿aguantamos bien que nos muestren las “verdades” en pantalla grande?
Buena pregunta… pienso que hay de todo. A veces una película puede dejarnos indiferentes y otras veces puede introducir una pregunta que nos haga reflexionar sobre algún aspecto de nuestra vida o nuestra sociedad.
Yo creo que la cuestión es cuán dispuestas estamos a dejarnos interrogar por una mirada, por una historia o por un personaje. Seguramente no es para todo el mundo y muchas personas pueden buscar el mero entretenimiento en algunos productos. Pero aún en esos productos estemos advertidas de que ningún producto es neutro a la ideología, que aún en los productos más comerciales hay una intención.
Desde mi punto de vista, espacios como la Muestra de Cine y mujer, ofrecen el momento del coloquio, en el que muchas veces podemos dar una vuelta a la película que se ha presentado de tal forma que surge un contenido o reflexión que no habíamos tenido en cuenta. Pienso que es muy interesante poder hablar de las películas, reflexionar sobre lo que se ha visto y construir ideas sobre ellas.

Deja un comentario

Comentario

No se compartirá
Opcional