Un viaje por las emociones para comprender el “Verano 1993”

12 jun

[Entrevista a Carla Simón por Isabel Díaz Marín]

Carla Simón

Para Carla Simón, que  gracias a una profesora que le llevó al aula “Código desconocido” (Michael Haneke, 2000) descubrió en el cine su instrumento para contar, todo ocurre con naturalidad, virtud que sin duda alguna ha sabido transmitir a su “Verano 1993”. Una cineasta para quien en su universo cercano, no resulta extraño serlo, son muchas y muy activas. Y que dirige con la seguridad de tener muy claro qué quiere contar pero con la flexibilidad suficiente para permitir que las cosas se vivan delante de la cámara.

¿De dónde nace “Verano 1993”?

Nace de una manera muy natural porque es mi historia. Yo estaba estudiando en Londres e hice un corto sobre dos niños que se enfrentan a la muerte, se encuentra a su abuela muerta, y me di cuenta de que era un tema que me interesaba mucho. Yo antes había escrito, aunque se quedó en un cajón, la historia de mi madre y me di cuenta de que era mejor empezar hablando de lo que sabía.

¿Estás habituada a hablar de tu experiencia personal?

Sí, yo había hecho un documental sobre niños con el VIH porque yo no lo heredé de mi madre, pero tenía mucha curiosidad por saber cómo era convivir con eso. Luego hice el corto sobre los dos niños que se enfrentan a la muerte y luego hice un corto sobre una relación entre una madre y un hija, que está inspirado en mi abuela y mi tía que tenía acondroplasia. Que son personajes que también están en la peli.

¿Y por qué esta vez necesitas 90´para contarlo, por qué debía ser un largo?

En realidad cuando escribí lo de mi tía en paralelo escribí esto como en corto, y me di cuenta de que había muchas cosas que contar sobre eso y que realmente daba para mucho más. En realidad yo terminé la Escuela en abril de 2014 y aquella Semana Santa me fui a mi casa con mis padres, a despejarme, y estuve mirando muchos fotos, hablando con ellos y de ahí un poco surgió la idea de que fuera ese primer verano. Para enmarcarlo, porque si no se me iba a algo muy grande.

Lo decides, lo escribes y ¿dónde vas con tu guión debajo del brazo? ¿Cómo obtienes la financiación para materializarlo?

La productora, Inicia Films, que es Valérie Delpierre había  coproducido mi corto de graduación con la Escuela y le conté este proyecto. Enseguida empezamos a presentarlo en programas de desarrollo y con eso fuimos a Berlin  y a la Script Station que era como un programa de guión. Hicimos uno en Polonia, otro en Francia, la SGAE, el CIMA Mentoring, que va más dirigido a productoras, y que fue la manera en que Valerie y María Zamora de Avalon se conocieron y entonces Avalón entro en el proyecto.

El primer paso fue solicitar a MEDIA para el desarrollo, después el ICCA, el ISET, TVE, TB3 y finalmente Movistar. Fue un proceso de levantar el proyecto muy clásico pero tuvimos la suerte de que fue muy rápido porque empecé a escribir hace 3 años.

Una mujer tras la cámara, dos tras la producción…¿no sé si esto ya es tan clásico?

Claro, no lo sé. En realidad es que éramos un equipo super femenino, porque están las dos productoras, la directora de producción (Mireia Graell Vivancos), la de arte(Mónica Vernuy)la de sonido directo (Eva Baliño), la directora de maquillaje, peluquería,… todas eran mujeres, en Edición también.

No sé, fue todo una cosa muy natural. No es que yo lo buscara, yo estaba en Londres no conocía gente y teníamos que crear un equipo casi de cero, así que estuve entrevistándome con gente y fue surgiendo esto. Aparte de Santi que es el director de fotografía, mi hermano que hizo la música y el  diseñador de sonido, fue algo muy, muy femenino.

También ayudan los personajes que están en la historia, porque de repente es una conexión de sensibilidades, imagino, que surgió muy natural.

Dices que esta película no es una catarsis, porque éste era un duelo que ya lo habías hecho pero sí la presentas como una herramienta para mostrar esa problemática que observas de cómo enfrentar a las criaturas con el hecho de la muerte.

Yo pensaba en poderlo contar desde mi punto de vista, porque era algo que había vivido y que me interesaba mucho. Es verdad que me ha servido para reconectarme con ello porque lo he contado mil veces y ya parece casi que sea  como el relato de algo que le ha pasado a otra persona.

El hecho de hacer la película, me sirvió mucho para entender lo que pudieron sentir los otros personajes también. Los mismos padres que de repente les llega una niña, cuando ya tenían la suya, y tienen que quererla igual. O mi hermana, que de repente le pasa una cosa muy antinatural, le llega una hermana más mayor en vez de más pequeña. Y entonces sí hice este ejercicio de recordar.

No recordaba muy bien cosas concretas, pero sí emociones o sensaciones que había tenido durante esta época y luego a partir de todo lo que me contaron, de todas las fotos… hice toda esa parte más de inspirarme en todo eso. Había un material muy interesante, y me sirvieron mucho todos esos talleres de guión porque como estás trabajando tu sola con un material tan personal, necesitaba tener feed-back de otra gente, fue muy útil.

¿Qué mensaje pretendías lanzar al contar ese enfrentarse a la muerte y a la ausencia de Frida?

Con la peli era muy importante defender que los niños son muy inteligentes para entender situaciones muy complejas y que era muy importante tratar la psicología de Frida con esa idea, de que realmente ella puede entender bien qué significa la muerte y que su vida ha cambiado. Pero que es una niña y que no tiene las herramientas para gestionar sus emociones, que esto lo aprendes con la edad, o a veces ni lo aprendes.

Sí creo que a los 6 años se puede entender que la muerte es algo universal, que es irreversible y que los niños tienen una capacidad de adaptarse a nuevas situaciones, y así es como yo lo viví, siempre he sido una persona adaptable a lo que sea, un poco por eso.  Y que realmente a veces como adultos sufrimos por ellos, pero que en realidad cuando hay un ambiente bueno para el niño, su adaptación es posible.

Dices que trabajabas con sensaciones, emociones de aquel momento y has rodado con niñas. ¿Hasta qué punto había que limitarlas para tener una reproducción fiel de lo escrito en guión o hasta qué punto había que buscar la sensación?

Bueno, para mí eso fue el tema durante todo el rodaje. Porque yo tenía un guión escrito, y quería rodar eso, y aparte yo soy como una poco obsesiva con que ciertos detalles y cosas que quiero que sean así.

Pero sobre todo buscábamos un tono muy natural, que para mí es muy importante porque a mí me emociona el cine en el que siento que estoy viviendo con los personajes cosas muy cotidianas, y en realidad muy pequeñas. Entonces, encontrar ese tono, y a la vez seguir el guión y tener dos niñas muy pequeñas pues era todo un poco difícil. Lo que hicimos fue todo un proceso, empezando por un casting donde buscábamos que las niñas se parecieran mucho a los personajes reales, para no tener que crear mucho el personaje. Incluso también la relación que se generó entre Laia y Paula, con los adultos también fue un proceso parecido. Y también hicimos todo un trabajo en Barcelona, donde todos nos reuníamos mucho e hicimos todo un trabajo previo, de improvisaciones, de crear recuerdos comunes. Como ir creando esa intimidad que después cuando ves a través de la cámara se nota que han pasado algo juntos.[...]

Durante el rodaje había como dos tipos de escenas, unas que yo quería que fuesen así. Y lo que hacía era hablarles mucho durante la toma, y luego había otras un poco  más libres, las de juego por ejemplo, que a nivel de diálogo no son lo que estaba escrito.

Pero siempre lo difícil era no perder la dirección de lo que querías contar en cada escena y a veces eso chocaba mucho con la imagen clara que yo tenía en la cabeza de cómo lo quería. De repente los primeros días me di cuenta de que si yo colocaba los elementos tal cual lo había imaginado, no se creaba esta naturalidad. Hay como una cosa de renuncia, a veces, pero a favor de contar mejor lo que estaba escrito.

Tu familia ha sido “un equipo en la sombra” importante.

Sí, mi hermana, la pequeña en la peli, es actriz ahora y aparece también en la película. Mi hermano hizo la música, mi padre también. Como estábamos rodando allí, hizo cosas como preparar el huerto, etc. Así es que han estado todos super involucrados.

¿A nivel de recursos dirías que has podido hacer la película  que tú querías ?

Sí, a mi lo que me faltó fue tiempo. Tuvimos 6 semanas de rodaje, que no está mal aquí, hoy en día, pero eran rodajes de 6-8h al día máximo para las niñas. Entonces se convierte en un rodaje de menos de 4 semanas en horas reales. Yo quería rodar 8 semanas pero no tuvimos todo el dinero que necesitábamos, aunque después entró más dinero para terminarla bien. Pero después de terminar la peli sí que me quedó esa sensación de no haber podido probar más cosas o repertir tomas que a veces no salen. Pero sí teníamos muy claro que había que tener flexibilidad con ese Plan de rodaje.

A la vista del resultado fue suficiente… empieza a desfilar por festivales y a cosechar éxito entre crítica y público. ¿Cómo se lleva eso de acertar a la primera?

Muy bien (risas) ¿cómo se va a llevar?. Yo de Berlín volví, que no sabía qué había pasado, estaba en shock absoluto. Primero, porque estábamos aun trabajando, el sonido se terminó para el Festival de Málaga. Fue todo muy rápido porque rodamos en verano y estrenamos en febrero, así es que como que no hay tiempo de pensar qué reacción va a tener la gente.

Yo estaba muy sorprendida, no entendía por qué había tenido esta reacción. Y ahora voy poco a poco entendiéndolo, hablando con la gente, que te cuenta de la naturalidad de las niñas, la historia… pero aun así es una sorpresa. Me sorprende siempre esto de que sea una cosa tan, tan personal. Y que yo creía que también era muy local, y que en España se podría entender de una manera y en otros sitios a lo mejor no tanto, pero no, en realidad se entiende en todos los lados.

Es un tema muy universal, pero es cierto que la temática entra dentro de las que a veces tildan como propia de las “películas de mujeres” ¿pensaste alguna vez que esto pudiera pasar?

Sabes qué pasa que pasa que yo no tiendo a pensar mucho en la respuesta del público antes de hacer la peli. Para mí es un tema complicado de tocar porque yo no he tenido problemas para levantar la peli por ser mujer. Pero a veces sí me he planteado sobre ciertas relaciones, dentro del equipo, etc. de si sería lo mismo o no.

Y bueno, yo creo que sí que tenemos esa cosa a veces, por ejemplo yo algo de lo que no estoy segura lo digo. Yo no sé cómo esto a veces lo llevan los hombres, que tal vez tienen más esta otra de dar una seguridad absoluta, o esa idea de director que lo sabe todo. Yo si no lo sé, no lo sé y me lo pienso, y creo que no hay nada malo en ello.

Al final creo que las inseguridades frente a una primera película son las mismas para hombres que para mujeres, otra cosa es cómo las muestras. Sí es verdad que a veces cuándo venía alguien al rodaje se sorprendía porque no doy mucho el perfil, soy una mujer joven, de estatura pequeña. Recuerdo un actor que se sorprendió y me dijo, ¡no te imaginaba así! (risas). Pero es lo máximo que me ha pasado.

Y la verdad es que es una pregunta muy recurrente al presentar la peli. Y yo lo he vivido así pero sí que ves los números y es un tema que es preocupante. Y creo que por eso es muy importante que hagamos este tipo de proyectos. Es cierto que en las primeras pelis sobre todo siempre es más fácil escribir sobre personajes de tu mismo género que te son más próximos, para poder retratarlos en su complejidad.

Pero también hay que trabajar para que haya más trabajo para las actrices, sobre todo entre los 40-60 años, que se consiga una paridad de representación en los órganos que toman las decisiones sobre las ayudas…Pero luego también, yo creo que si buscamos que los proyectos que salen adelante también representen el 50-50, hombres y mujeres, también debemos conseguir que sea esta la cifra real en los proyectos que se presentan, y esto no tengo tan claro que sea así. Es decir, creo que hay todo un trabajo de decir sí que se puede y hay que hacerlo. Tenemos que ver que hay más referentes, y mujeres que lo hacen. Sí que es cierto que por el motivo que sea, yo estoy en contacto muchísimo más con mujeres cineastas. Participo en un proyecto que se llama “Cine en curso” , en el que enseñamos cine a niños, que se hace Cataluña, Madrid y Galicia, y ahí está Nelly Reguera, Alba Cross ( “Las amigas de Agata” ), Meritxell Colell… y con lo de la SGAE conocí  a Mar Coll y a Valentina Viso que me han ayudado mucho con el proyecto también. Entonces al llegar de Londres para mí, mi relación con directores, era con mujeres. Entonces no siento que falten porque a mi alrededor sí que las hay y que estamos en ello estrenando nuestras pelis.

Pienso que hay que ser optimista y que sobre todo nos tenemos que poner las pilas y nos tenemos que atrever.

Volviendo a “Verano 1993″, ¿qué dijeron las niñas cuándo se vieron?

Fue muy fuerte, en Berlín se vieron por primera vez, y fue muy raro, yo no vi la peli, yo las miré a ellas todo el tiempo (risas de nuevo) ,claro, no rodamos en orden cronológico y ellas no eran muy conscientes. Con Laia rodando no hablamos de la muerte había otras maneras. Paula es muy pequeña y no lo entiende, pero Laia aun cuando vamos a una proyección quiere quedarse y verla otra vez. Paula no, ¡Paula en Málaga se durmió! Pero fue bonito porque también mi pregunta era, de qué se van a acordar estas niñas después de todo esto tan intenso, y sí se acuerdan de cosas. Fue intenso y bonito.

Has elegido a una protagonista para que recree parte de tu vida, si ahora tú pudieras elegir ser protagonista de una película ¿Cuál sería?

Dos pelis que me encantan son “La Ciénaga” de Lucrecia Martel, argentina. No querría ser protagonista de esta película (más risas) pero es una obra de arte y es una primera peli. Para mí es una de las mejores cineastas que existen. Y también hay otra de la directora Alice Rohrwacher, medio italiana, medio alemana, que se llama “La Maravilla” . Fue una peli que me ayudó mucho de tono porque se sitúa en un sitio rural, también trata la familia,etc.

Y hay mil pelis que me inspiran pero ahora mismo estas dos directoras para mí son referentes.

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