Maternidades: los cuidados y la posibilidad de elección

18 jun

[Entrevista a Laura García-Vidal y Mayka Cuadrado  por Isabel Díaz Marín]

Laura García-Vidal y Mayka Cuadrado con Isabel Díaz Marín

Con un modelo neoliberal que nos impide atender a lo emocional, se puede empatizar fácilmente con nuevos modelos de crianza que se han afianzado en los últimos años como La crianza natural, responsable o con apego.  Que entre otras cosas, pone  a la criatura y sus ritmos en el centro. Y que desde una parte del feminismo se reivindica como el derecho de las mujeres a decidir qué tipo de maternidad quieren llevar a cabo. Sin embargo, es también muy comprensible que desde algunas miradas feministas se cuestione este modelo, o se llegue a leer como una retradicionalización del rol de la mujer. A la que se devuelve a la esfera de los cuidados a tiempo completo, en un momento en el que la crisis hace que esta vuelta al hogar, resulte sospechosamente conveniente.

Estas son básicamente las dos posturas que encarnan Laura García Vidal  y Maika Cuadrado, quienes se conocen desde la infancia y que durante años han compartido militancia. Con un punto de partida  común, “Hay una cuestión innegable en la que tanto Laura como yo estamos de acuerdo y es que cada mujer debe decidir libremente”.

La conquista de la esfera pública

Pero a partir de ahí, Maika recuerda la desigualdad que ha generado el patriarcado con la división sexual del trabajo y las asignación de roles reproductivos a las mujeres. Lo que ha generado que “todas las formas de sexualidad que no son reproductivas se han condenado y la imagen que se tiene es que la mujer  tiene que ser madre, que es su papel en la vida. Y las tareas domésticas y reproductivas se asignan a la mujer”.

Laura que se convirtió en madre hace 19 meses y lo hizo apostando de forma muy consciente por este modelo de crianza con apego. Recoge aún el testigo de su compañera Maika y deja claro el agradecimiento a la herencia recibida del feminismo “Yo creo que uno de los avances más grandes del feminismo del s.xx ha sido el desvincular por fin, la sexualidad de la reproducción  y conseguir que las mujeres tuviésemos el mismo derecho a ser ciudadanas […] y poder salir de esa burbuja de la esfera doméstica a la que durante tanto tiempo se nos ha relegado para estar sin queja y con abnegación. Para estar sin queja y con abnegación en nuestro papel de buenas esposas, buenas hijas y sobre todo buenas madres.”

Otra lectura de la maternidad

Pero a partir de aquí la lectura de lo que supone el ejercicio de la maternidad empieza a diferir notablemente y mientras para Laura hay que revisar la lectura “tradicional” sobre la maternidad “Durante mucho tiempo se ha visto la maternidad, como un obstáculo y aún sigue habiendo mucho resquemor por parte del feminismo dominante con la maternidad. A la que se sigue viendo como causa de esclavitud de las mujeres, como una limitación y creo que está un poco demonizado. Y cuando una se decide a ser madre se pregunta: ¿será verdad que la maternidad es tan esclavo esto de ser madre? ¿será verdad que la maternidad es tan maravillosa? Y a veces hay que romper estos discursos tan dicotómicos e integrar ambas. Yo creo que la maternidad es igual de esclava que de maravillosa, no es blanco ni negro, es todo fusión. Y desde mi vivencia personal es sobre  todo intensidad”.

Dentro del feminismo

Y hay todo un planteamiento  que hace que para  Laura tenga encaje  en sus tesis feministas, su apuesta por este tipo de crianza.

“ … hay que reconocer que las mujeres somos las que nos embarazamos, las que parimos y las que amamantamos si así lo decimos, por lo tanto pienso que se debe exigir que esto sea protegido y legitimado por toda la sociedad en su conjunto. Y creo que debería ser un tema importante dentro de la lucha feminista también. Ya se ha hablado mucho de todas las limitaciones que implica la maternidad, y hay que dar un paso más. Y reconocer que muchas queremos ser madres y que queremos disfrutar de esa etapa  y queremos que se reconozcan una serie de derechos como madres. ”

Pero Maika cree que hay prevenciones para este enfoque  que plantea la maternidad con apego pivotando especialmente sobre la mujer, “Sigue muy vigente la división sexual del trabajo, ellas siguen cuidando más que ellos y además está penalizado laboralmente. La mujeres cuando tienen hijos tienen más trabajo a tiempo parcial, más trabajo temporal. Y para ellos sube su empleabilidad y además sube su sueldo”.

El  uso de la lactancia

Mientras que para Laura existen grandes incoherencias en discurso que se hace de la lactancia materna por ejemplo, “hay una hipocresía y una doble moral y una contradicción enorme con esto de la maternidad. Porque por un lado se nos está diciendo que es bueno que demos de mamar, recomendado por instituciones como la OMS,  y por otro hay una falta de formación brutal por parte de los profesionales y las profesionales sanitarios en temas de lactancia. Y  no está nada bien visto por la sociedad en general que una mujer dé de mamar más allá de cierto tiempo. En los primeros meses sí, pero después ¡cuidado! Porque le vas a enviciar, le vas a malcriar….”

Maika apunta que esta práctica de la lactancia materna puede tener sus riesgos para las mujeres y que además podría ser cuestionable  “Mucha gente sigue pensando que las madres están más capacitadas para cuidar que el padre. Que hay algo biológico ahí. Pero hay estudios que dicen que después de dar a luz tanto hombre como mujeres generaban la misma cantidad de oxytocina. O la cuestión del apego  en la que también hay estudios que el apego lo genera más el afecto que el alimento.”

Las demandas

Por lo que medidas que pueden plantearse desde la corriente de la crianza respetuosa como la ampliación del permiso de maternidad son también un lugar de desencuentro “más que ampliar el permiso de maternidad, lo que haría es igualarlo entre mujeres y hombres. Si los hombre y mujeres son corresponsables, el modelo será positivo. Porque hasta que no cuidemos en igualdad  no tendremos generaciones futuras que lo entenderán así. Pero hasta que no criemos en tribu, la responsable de los cuidados también en la crianza con apego va a ser la madre, porque nos han educado para ello” y aquí Laura encuentra una de las  claves, modelos de corresponsabilidad positivos. Que no son el hecho en el mayoritario en  este tipo de crianza.

Laura apunta también que este tipo de crianza y esta corriente que se va imponiendo por la vía de los hechos, tiene también un recorrido de reflexión y de trabajo en defensa de los derechos de los mujeres y que ayudan a visibilizar aún más cuestiones como la violencia obstétrica. Que se inicia en el mismo momento que inicia el proceso de embarazo, y que continuará en el parto y en las fases posteriores. Contrariamente a lo que defiende su modelo del apego.

“ … donde es el mundo adulto el que se adapta a las necesidades físicas y emocionales de las niñas y de los niños que acaban que nacer.  No significa que se prioricen siempre por encima de las de las madres o de los adultos que las cuiden.  Se busca siempre un equilibrio. Se trata de respetar los procesos naturales de las propias criaturas.”

Un debate abierto que pone a la maternidad bajo el foco.  Diferentes formas que conviven y que tienen desencuentros en ocasiones por las muchas sensibilidades a las que puede afectar, ¿decir que se cría con apego, significa que hay desapego en las otras crianzas?. ¿Reivindicar el derecho a decidir de las mujeres, incluye también, escoger ser este tipo de madre responsable?, ¿colisionan los derechos de las mujeres y de las mujeres-madre?, etc.

Mucho diálogo por delante y muchas cuestiones que consensuar, como hacen Laura y Maika siempre desde el absoluto respeto.

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