“Más importante que la peli era estar a gusto trabajando con las otras: el proceso vital de ir haciéndola”

11 jun

[Entrevista a Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius, Marta Verheyen, directoras de Las amigas de Àgatapor Isabel Díaz Marín]

Directoras de Las amigas de Àgata
Las cuatro directoras de Las amigas de Àgata; fotografía de Francina Ribes.

Las encuentro con cara de cansadas por el ajetreo de los últimos días pero sonrientes. Y  un poco pendientes  del reloj porque  en breve será el estreno de su peli. Y de algún móvil, que les acerca novedades de diferentes ciudades donde ahora mismo hablan de ellas en prensa, radio… Lógico, todo es nuevo y ha sucedido rápido.

En un contexto universitario de final de la carrera  de Audiovisuales nace “Las amigas de Àgata”. En una clara apuesta por el proceso como medio de aprendizaje colectivo Laia, Alba, Laura y Marta deciden dedicar un último año a la realización de este proyecto:

–Alba: “habíamos hecho toda la carrera juntas y también habíamos trabajado juntas y nos apetecía terminar la etapa universitaria, aprovechar un último año solo para este proyecto. Nos apetecía invertir tiempo y pasarlo un poco bien las cuatro y nos reservamos este espacio”.

Y así con este cierre de etapa  es como, lo que inicialmente se perfilaba como un corto, “crece” hasta convertirse en estos 70´ de narración de  emociones, sentimientos y relaciones que viven las cuatro protagonistas en ese otro cierre de etapa que muestra la peli, y que supone el paso de la adolescencia a la adultez. A la par que crece la relación entre ellas, directoras y actrices.

Cosa que posibilitó un rodaje cronológico, un respeto por los ritmos y la premisa de no caer en presiones y disfrutar:

“Teníamos claro que si íbamos a dedicar ese año, había  que crear un grupo con el que íbamos a estar a gusto. En el sentido de que íbamos a hacer todo lo posible para propiciar que las chicas estuvieran bien, que nosotras estuviéramos bien. Al final, congeniamos todas y éramos ocho chicas juntas, amigas. Eso era lo más importante, más que la peli, estar a gusto trabajando con las otras. El proceso vital de ir haciéndola. Estar todas cómodas, poniéndonoslo fácil  para poder ir encontrando la película, ver cómo se iba desarrollando”.

Se acaba conformando un equipo de mujeres que organizativamente, delante y detrás de la cámara, afrontan la complejidad del proceso basándose en el apoyo y entendiendo el espacio de trabajo como otro espacio vital de relación. “No todo fue, sencillo, tuvimos problemas con la concepción de guión y le dimos vueltas, pero el aporte de las actrices también fue importante.  Y ha sido largo así que cuando alguna teníamos un día malo, podíamos sentarnos y respirar. Por qué tal vez otra ese día sí veía las cosas, y así, íbamos avanzando.”

¿Por qué la colaboración, así horizontal, y en qué sentido os favorece?

–Laura: Teníamos ganas de  aprender de todo, imagen, montaje, guión… y qué mejor oportunidad de hacer de todo. También al buscar el tema del que queríamos hablar, queríamos algo en que las cuatro pudiéramos aportar por igual, algo que las cuatro hubiéramos vivido, en que nos implicáramos por igual y que  tuviésemos la misma motivación para hacerlo. Si no hubiese sido difícil más difícil ponerle estas ganas durante un año.

Qué cuenta la película sobre este grupo de amigas

–Laia: Es un poco difícil definirlo en una frase… para nosotras es un retrato  a una amistad de infancia y cómo ésta evoluciona. Y cómo hay un pequeño cambio en una de ellas y hay como una pequeña fisura en relación a las otras, en ese mundo que es como lo establecido. Algo que tienes de siempre, y es cuestionar esa ruptura, que en realidad vemos más como un cambio de etapa.

Entiendo que hay mucho de autobiográfico, sobre todo en esta Àgata que es prácticamente un personaje coral en sí misma.

–Laura: Sí, siempre nos preguntan  si cada una somos una chica. Pero no, lo pensamos  como si Àgata fuese un mix entre las cuatro. Para encontrar las situaciones, algunos diálogos concretos, etc. lo que hacíamos era quedar durante mucho tiempo y hablábamos, y contábamos de nuestras propias experiencias y  veíamos que patrones se iban repitiendo y qué nos venía bien para contar la historia.

–Marta: También porque nos sentíamos cómodas al poder tratar un tema que hubiéramos vivido. Y era el cine que nos apetecía hacer, un cine más real, más directo, que hablara de la propia vida. Sentirnos más  cómodas para hacer todo este aprendizaje, íbamos explorando  y para eso tenía que ser un tipo de historia así.

–Laura: Queríamos sentirnos legitimadas para poder contar lo que estábamos contando.

Poster de Las amigas de Àgata

He leído que os costaba encontrar referentes en los que fijaros,  ¿en  cuanto al reflejo del universo femenino que  retratáis?

–Laura: Sí, casi no encontrábamos,  vimos películas donde sales chicas, pero no hacen de ello el centro de la historia. Nos hablaron de las “Vírgenes Suicidas” o de series pero eran más el tipo de roles de personajes, o de situaciones, más estereotipadas. Eran patrones que se repetían . En cuanto a temática o sensación no los hemos encontrado .No era el tipo de retrato o de relaciones  que queríamos mostrar.

–Laia: Y la manera de aproximarse, de filmar, tampoco era la forma en queríamos hacerlo.

Buscábais un planteamiento desde la emoción.

–Marta: Sí, claro. Siempre era de lo que más pendiente estábamos, de  qué se sintiera, más que se hiciera o se dijera. Porque no pasan muchas acciones, porque tampoco queríamos.

–Laura: Es un retrato, no hay detrás una historia muy potente, era como captar esos momentos de pausa también, porque en las películas constantemente tienen que estar pasando cosas. Buscábamos un punto más flotante, no que te llevase el diálogo. Fijarnos en ellas, sus miradas, sus gestos,  ver qué relación hay entre ellas. Que el espectador sienta que se encuentra allí, observando dentro de este grupo.

–Marta: Formalmente decidimos grabar primeros planos, sin movimiento de cámara. Como buscando que pasara la verdad delante de cámara.

Y ni sabíamos que iba a salir una película, fue un proceso en el que partiendo de un proyecto de corto, el guión se fue construyendo y vimos que tal vez era necesario vivir esas experiencias previas con ese grupo. Conocer a las actrices nos animó, porque pensamos que era posible  hacerlo con ellas. Y después la decisión de formato se toma en montaje, lo que salga, y éste fue el resultado.

La incorporación de las actrices al proceso.

–Laura: Decidimos incorporarlas al equipo muy pronto porque mientras escribíamos el guión necesitábamos imaginarlas, ponerles cara. Pero también para practicar y ensayar, que estuvieran cómodas con las cámaras. Pero nosotras también, porque era nuevo para todas.

–Laia: Que interiorizaran su personaje, que lo entendieran muy bien y lo hicieran suyo.

–Laura: Sí y como trabajamos tanto, tanto el personaje. Ellas iban también aportando sus cosas a los personajes. Eran muy libres en ese sentido para improvisar, etc. Porque los diálogos son todos improvisados pero las situaciones las marcábamos nosotras. De ahí la naturalidad también.

¿Menciones al hecho de que contéis una historia de chicas?

–Laia: Es curioso cuando hicimos y pensamos la historia y veíamos que éramos chicas  no nos planteábamos más allá. Pero después la gente te lo pregunta siempre, lo pone siempre delante :”eres mujer has hecho esta película sobre mujeres”. Queríamos contar un sentimiento, una historia, un retrato más allá de otra cosa.

–Marta: pero si hubiéramos pensado en hacer la peli sobre este otro momento de cambio de etapa que vivimos ahora, terminamos la uni ¿qué vamos a hacer?… este vacío existencial. También sería una peli de las cuatro y también supongo femenina pero no tendría ese plus de ser solo una historia de chicas.

–Alba: Igualmente luego pensando eso, si la gente dice que aportamos esta visión también te motiva. Y es como ¡qué guay! Si justamente por esto, puedo aportar más pues adelante. No es ni positivo ni negativo, simplemente reflexiones que estos días te vienen a la cabeza y que también te trae acercarte a festivales o Muestras como ésta.

¿Qué os han dicho esas amigas de  la infancia en quiénes os inspiráis?

–Laura: Están muy contentas porque también es un homenaje a ellas, les hace gracia ver unas dinámicas que han vivido también y como creemos que no juzgamos a ninguna de las cuatro sino que intentamos retratarlas con sus fallos y sus virtudes. No planteamos Àgata es mejor que las otras porque sienta ese cambio ahora, simplemente tiene ese cambio, ha sido la primera y ya está. Y si eso era lo que  a nosotras nos pasaba en 1º de carrera, ellas ahora ya están ahí y se reflejan en Àgata.

Ya nos habéis contado como arranca ¿cómo termina de levantarse el proyecto y llegáis a la cartelera?

–Alba: como era un proyecto universitario contábamos con todos los recursos, equipos, cámaras que es lo más costoso.

–Laura: Y después hicimos un verkami, financiamiento participativo, para cubrir dietas y gasolina.

–Marta: y la implicación por parte de amigas en el equipo, tampoco éramos muchas más porque ya de partida somos cuatro, las cuatro actrices, la chica de sonido, de arte y vestuario, y un chico de nuestra clase. Todo con la intención de que fue un proceso para disfrutar, sin presiones.

–Laia: y el paso por festivales, con el dinero del premio del Festival de Cine de Albacete

(Premio Abycine Indie) podemos hacer la postproducción, ¡porque al final teníamos una película entre manos!. Y con esta mejora llegamos al siguiente festival Festival de Cinema d’Autor de Barcelona: Premio del público, donde tenemos la suerte de que una productora (Avalon) decida apostar por nosotras. Y hemos tenido suerte, porque hemos conseguido el paso más difícil de acceder a la distribución. Ahora mucha promo y otro tipo de trabajo, pero ¡Muy contentas!

Y el proceso de “Las amigas de Àgata continúa”, ahora en otra fase, que les permite reflexionar sobre si en esta industria de los tiempos marcados, los costes extraordinarios y las presiones, habrá espacio para formas de hacer como la suya. Cómo las posicionará el hecho de ser mujeres, o si tiene algo de extraordinario que sean mujeres contando universos propios.

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