23 dic 2011

Buenas tardes. Arratsaldeon guztioi. Lehenik, eskerrak eman nahi diogu Nafarroako Politologoen eta soziologoen Elkargoari eskerrak eman nahi dizkiogu sariarengatik. Eta gero IPES.en era batean eta bestean lan egin duzutenei.
Queremos dar las gracias al Colegio de Profesionales de Sociología y Politología de Navarra por este premio, que significa el reconocimiento del trabajo que IPES Elkartea ha desarrollado durante 35 años en la vida cultural de Navarra. Un premio que compartimos con otras personas galardonadas y amigas de IPES como Gabriel Hualde, Mario Gaviria y Mertxe Arza. También agradecemos la presencia de todas las personas que habéis venido: fundador@s, profesorado, soci@s, alumnado, trabajador@s y amig@s de IPES.
Entendemos esta excelente noticia como una corriente de aire fresco que nos respalda en estos momentos de incertidumbre, muy difíciles para nuestra próxima viabilidad.
Queremos dedicar este premio a las personas que han hecho posible el trabajo y los logros de IPES durante toda su trayectoria, con su apoyo, aportación de ideas y proyectos y mediante su trabajo desinteresado, muchas veces en precario. Especialmente a las tres personas de IPES que ya están en el paro a causa de los injustos recortes a los que nos están sometiendo, que nos han dejado en una situación insostenible. Y no solo a IPES sino a gran parte de los proyectos culturales que las diferentes asociaciones navarras han levantado en los últimos años.
En momentos de crisis no se pueden recortar los derechos sociales y culturales que enriquecen y protegen a una ciudadanía, que debe afrontar los retos que se avecinan con más formación, reflexión, debates y nuevas ideas.
IPES es una asociación cultural sin ánimo de lucro, independiente de formaciones políticas y religiosas, que desde 1976 ofrece un programa basado en la formación permanente y progresiva, en la que cada persona es un elemento fundamental de ese conocimiento. Nuestro trabajo apuesta por una cultura comprometida con el mundo actual.
IPES ha sido y es plataforma de muchas ideas que luego se han transformado en proyectos autónomos. Nos ha caracterizado la heterodoxia y el no estar bajo la tutela de ningún partido o corriente ideológica.
Nacimos en 1976 de la mano de profesionales de las Ciencias Humanas y Sociales, en un contexto de sequía cultural en Navarra, para cubrir un vacío en plena transición, cuando los saberes sólo surgían de instituciones o ideas conservadoras, en un contexto en el que no existía una Universidad Pública como en otra partes, donde podía desarrollarse un pensamiento crítico y comprometido con los colectivos que sufrían la desigualdad y la discriminación.
Se creó una Escuela de Ciencias Sociales crítica conde se pudieran abordar los temas con libertad. Dada la situación política se buscó la cobertura legal del Instituto Católico de Estudios Sociales de Barcelona (ICEBS) dependiente del Arzobispado de Barcelona. Por ello, en un primer momento los estudios tuvieron una estructura clásica: tres años con asignaturas de Sociología, Economía, Historia y Política.
Además de la actividad docente, se realizaron proyectos como la prospección sociológica para la primera recogida selectiva de basuras del Ayuntamiento de Pamplona; asesoramiento y acompañamiento al inicio de cooperativas y SAL; asesoría a comités de empresas; el primer sondeo en las primeras elecciones municipales y asesoría municipal a algunos de los primeros ayuntamientos democráticos. IPES generó propuestas alternativas, muchas de ellas pioneras. Se hizo eco de lo que aportaban los feminismos, las nuevas corrientes de la psicología, la ecología, la economía, la educación sexual; con un profesorado comprometido con el cambio social; un alumnado hambriento de conocimientos políticos, sociales, económicos en años difíciles, de construcción de utopías. Fuimos una importante gaueskola que ofrecía cursos de Ciencias Sociales en euskera.
IPES Elkartea ha evolucionado con los tiempos. A partir del paso de los 80 a los 90, en el momento de la caída del muro de Berlín, pusimos en cuestión las verdades absolutas, incluso en el pensamiento crítico. Se incorporan temáticas sobre cuestiones internacionales, pensamiento, psicología y desarrollo personal, ética y religiones… con puntos de vista cada vez más plurales. Se multiplican las actividades. Se consolidan la Biblioteca de las Mujeres y la Muestra de Cine y Mujeres. Se amplía el público, que desea conocer el mundo que nos rodea, situarse ante la crisis de las ideologías y unos problemas globales que continúan sin solución: reparto justo de la riqueza; la violencia en las guerras y los conflictos; la discriminación de las mujeres; un desarrollo insostenible; la democratización frente a los autoritarismos, incorporando los derechos humanos en la interpretación de la actualidad internacional y los problemas globales.
Hemos sido un espacio de encuentro cultural. Los cursos han sido esenciales en la tarea de IPES en un proceso formativo gradual, permanente, abierto a toda una paleta de materias de las ciencias sociales, como hemos mencionado antes; y también, las artes, la salud, los libros, la biblioteconomía y la creación literaria; la educación, la psicología aplicada al conocimiento y el desarrollo interior y social. IPES Elkartea ha abierto caminos en una cultura acomodada y sin sentido crítico. El propósito ha sido mantener un espacio de educación informal, no reglada, con una metodología participativa, sin exigencia de títulos, más abierta y a pie de calle que la ofrecida por las instituciones de enseñanza académica.
Hemos recorrido Navarra de cabo a rabo, sí, con programas propios, en barrios de Pamplona y en pueblos a petición de las Casas de Cultura, Servicios sociales y colectivos de todo tipo.
El público ha sido cada vez más heterogéneo. Una media de 12.000 personas, de las que entre 800 y 1.000 acudían a los cursos. Hemos mantenido las cifras en las proyecciones de Cine y sus Debates, Charlas y, por supuesto, en las Exposiciones. Más de un 60 % del público son mujeres. La media de edad es de 45 años, aunque la gente más joven abunda en los cursos de temas internacionales. Desde personas recién licenciadas en la Universidad a otras jubiladas recientemente; amas de casa como el grupo de Berriozar, fiel a lo largo de más de una decena de años; activistas y simpatizantes de ONGD; estudiantes que quieren hacer trabajos y lectoras impenitentes que se nutren de la Biblioteca de Mujeres… Sí es verdad que contamos con un público muy fiel, pero también diverso, según las propuestas que hacemos: desde personas interesadas por su desarrollo personal, la fotografía, el mundo o el feminismo a los niños y niñas de los talleres en euskera del verano. La variedad de temas y formatos nos ha permitido llegar a un extenso número de personas, que de otra manera hubiera sido imposible.
En su trabajo IPES, además, considera fundamental la cooperación con otras entidades, para potenciar programas relacionados con los derechos humanos, la actualidad internacional, la cooperación al desarrollo, el género y los feminismos.